Recomendaciones
Consejos clave para la correcta conservación, compra y preparación del huevo fresco.
Conservá los huevos en un lugar fresco. Lo ideal es mantenerlos refrigerados y evitar cambios bruscos de temperatura.
Guardalos en su envase original. Ayuda a protegerlos, conservar su frescura y evitar que absorban olores de otros alimentos.
Rompé el huevo en un recipiente aparte. Así podés verificar su estado antes de incorporarlo a cualquier preparación.
Consumí huevos bien cocidos cuando sea necesario. Especialmente en preparaciones destinadas a niños pequeños, adultos mayores o embarazadas.
Lavá los huevos solo antes de utilizarlos. De esta forma se conserva su protección natural durante el almacenamiento.
Elegí siempre huevos correctamente rotulados. Verificá el origen, la fecha de vencimiento y que provengan de productores habilitados.
Para tener en cuenta a la hora de realizar su compra
- No comprar huevos envueltos en papel de diario o sueltos sin fecha de vencimiento.
- No aceptar huevos con cáscara rota, agrietada ni sucia.
- No comprar huevos partidos y volcados en un recipiente.
- Los huevos deben presentar un color y un olor característicos.
- La cáscara debe ser fuerte, homogénea y limpia, sin superficies mohosas.
- La clara debe estar firme, transparente y sin enturbiamientos.
- La yema debe ser de color uniforme, pudiendo oscilar entre el amarillo claro y el anaranjado rojizo, sin adherencias con la cáscara y conservándose centrada y entera.
- Comprar huevos rotulados correctamente, que contengan identificación de origen, datos del productor y número de habilitación de granja por SENASA, fecha de envasado/vencimiento/duración (máximo 30 días), y número de envase de SENASA.
Para tener en cuenta durante la preparación del alimento
- Evitar preparaciones con huevo crudo.
- No cascarlos en el mismo recipiente en el que se realiza la preparación.
- No lavarlos antes de guardarlos.
- No es obligatorio que los huevos frescos (crudos) se conserven en la heladera, a menos que exista un calor excesivo en el ambiente.
- El huevo puede congelarse si se encuentra en estado líquido previo a la cocción. Por ejemplo, un huevo batido.
- Para descongelarlos, pasarlos a la heladera o bajo chorro de agua fría; nunca dejarlos descongelar a temperatura ambiente.
- Romperlos en un recipiente distinto al que se empleará para la preparación, y nunca cascarlos en el borde de la sartén.
- Conservarlos en lugar fresco.
- No dejar los maples o los huevos directamente sobre la mesada de trabajo o tabla, ya que pueden contaminarse con salmonellas.
- Si están muy sucios limpiarlos en seco (sin agua) antes de almacenar o utilizar.